como si esperara que la leyera
me gustó desde el principio...
"Me gusta que las cosas tengan sentido completo, como en los cuentos".
(Neil Gaiman)
la paladeé con gusto,
deshaciéndola,
su significado me atrapaba,
quería apoderarme de ella,
hacerla parte de mi.
Disfrutaba...
-¿de que libro es?-
tal vez eso no era lo importante,
quise hacerla mía...
Empecé por quitarle una parte,
esconder palabras,
el final
"...como los cuentos"
así me gustaba más,
como propia...
"Me gusta que las cosas tengan sentido completo"
"Me gusta que las cosas tengan sentido completo"
quise cambiarla,
darle forma,
otro sentido...
Empecé por quitarle acentos ...
luego junté las palabras,
megustaquelascosastengansentidocompleto
megustaquelascosastengansentidocompleto
cada vez me pertenecía más,
¡sí!, es mía...
Por un momento, se desvinculó de mi,
formando parte de nuevo de esa inicial epístola,
me enfurecí,
- ¡no es posible eso!-
¿por qué siendo mía la usa?
pensé en escribirle... ¿dónde ?
no sé como hacerlo ...
¡esa frase es mía!.
Jugué con cada una de las palabras,
Me
GUsTa quE...
................LaS cOsAs
..................tENgAn....................
SeNTidO cOMpLetO.
Me
GUsTa quE...
................LaS cOsAs
..................tENgAn....................
SeNTidO cOMpLetO.
y cada vez se iba haciendo más propia,
¡MIA!
Me enfurecí como nunca,
rompí cada palabra de la frase
si no me reconocen en ella,
no será de nadie
¡estaba tan enfadada!
Empecé por romperla,
poco a poco,
como el que desguaza
algo por el simple hecho
de ser de su propiedad,
separar las palabras
unas de otras,
luego,
cada letra,
las lancé al aire
¡¡son míassssssssssssssss!!
cansada ...
abatida,
desfallecida por la locura,
me recosté en el sillón.
Miré de nuevo y vi que dos palabras quedaron
una al lado de la otra,
tenían sentido ...
me reí, me hizo gracia,
quise añadir algo a ello.
nada tenía sentido
aquellas palabras,
nunca fueron mías...
nunca fueron mías...
M_Dolores & Nieves
Guardo este retazo de palabras, que una noche que comentábamos sobre un libro, mi amiga Lola escribió. Ella no lo quería y yo lo guardaba entre mis recuerdos. Ahora y con permiso de ella lo público con alguna adaptación.
Siempre que leemos hay frases, palabras con las que nos identificamos y nos atrapan; nos perdemos en su significado, pues parecen hechas para uno mismo, pero... -siempre hay un pero-, nunca serán propias, aún se desee con fuerza, pues detrás de ellas hay escondido un recorrido que no nos pertenece, el de su creador.
La dueña del copyright: Lola
Adaptación: Nieves
Mas palabras escondidas en el blog de Juan Carlos
Llevas toda la razón hay palabras expresiones que al leerla parecen que toda es para ti, pero no puedes tomarlas así como asi, tienen vida propia.
ResponderEliminarOriginal Matices muy original, me ha gustado si señor.
Un abrazo.
Que maravillosa experiencia. Es cierto, hay libros que tienen partes escritas para nosotros.
ResponderEliminar¿Será que los libros nos buscan?
Saludos.
Lola o Nieves, Matices, nombres con letras, en definitiva jugamos con las palabras para darnos sentido o para soñar o para perdernos, o para comunicarnos, no tenemos remedio, las palabras nos pertenecen por genética, es el modo, la clave, para expresarnos entre tú o Nieves o yo a pesar de cualquier distancia.
ResponderEliminar!Bienvenidas!equívocas, confusas y maravillosas.
Bello e intenso relato, compartido, para cruzar y asomar letras. Besitos.
el hecho de que, por ejemplo, unas palabras sean mías, creo yo, implica que yo soy de ellas...por el mero hecho de ser poseedor uno ya está atrapado en esa ansia de poseer cosas...nadie es más libre que el desnudo...nadie es más libre que el que hace y dona, que el que hace y regala, nadie es más libre que EL QUE DA LIBERTAD...si esas palabras tuvieran el don de amr(te) , quizá, y sólo quiza, pues no estoy muy seguro, fueras libre, pues el amor implica, o debiera de implicar, querer lo mejor para el otro, inclusive su libertad...el acto de escribir debiera de ser algo así como un despojar nuestro interior mediante palabras para dejarlo volar por delante de otros interiores tantas veces como estos otros interiores así lo deseen...
ResponderEliminar¡¡¡leches, nieves, que he filosofado a cerca de la liberdad tras haberte leído!
medio beso...
Todos hemos tenido esa sensación alguna vez, bien al leer una frase bien al escuchar una estrofa de una canción. Todas tiene algo en común, las palabras que se ven, esconden el sentimiento que evocan y a la vez lo sacan a la superficie.
ResponderEliminarMuy buena composición Matices.
Un beso
Me alegra que no se haya quedado guardado, Matices. Hay frases y sensaciones que vale la pena recordar, este jueves ha traído muchas.
ResponderEliminarUb beso.
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ResponderEliminarCoincido con Liwk, nada mejor que compartirlo por quien está en ese recuerdo y por quien lo transmite. De cualquier forma el recuerdo en sí, es un maestro.
ResponderEliminarUn beso
Conflicto
Somos gracias a las palabras y fluimos por ellas en busca de nosotros mismos. Además, uno es otro más con cada nuevo lenguaje.
ResponderEliminarEn este fantástico entramado de vida y palabras una frase certera bien podría rescatarnos para el espíritu.
Palabras.
jejjeej...buenísimo!!...por nuestro egoista afán de posesión somos capaces de tronchar frases, ideas, objetos, personas, por el sólo objetivo de acentuar nuestra dominación sobre ellas.
ResponderEliminarEso no es amor, es egoísmo disparatado, es egocentrismo consumado.
Un abrazo.
Parir frases en verdad que nos da capacidad de posesión, más si la frase tiene sentido o es alecionadora. Hay infinitas sentencias de personas muy sesudas, literatos o científicos, pero ninguna es equiparable a las que personalmente son nuestros hijos "gramaticales o literarios"
ResponderEliminarMe encanta, hay un montón de frases, que al leerlas, te dices que son tuyas, es como si alguien se hubiese adelantado a escribir, casi sientes que te la robaron, pero no, ellas están ahí, quizás el día anterior si la lees, no te hubiese dicho nada, creo que cada día nos identificamos con una frase distinta.
ResponderEliminarFelicidades para Lola y para ti, ha quedado genial. Besitos y buena semana.
Que forma mas original de contarnos la historia de nuestra historia, porque ¿quien no se ha sentido dueño de un puñado de palabras escritas por y para otros?
ResponderEliminarUn besote
Nos gustas apropiarnos de las palabras. Nos identificamos con ellas. Queremos que nos pertenezcan. Que habrá en esa necesidad de apropiación. No son mías, y me las llevo, las cito, las memorizo, las recuerdo, las vivo. En tu original planteo, nuevamente me siento que nada nos pertenece aunque las "cosas" son de quienes las disfrutan, y yo, disfruté de tus palabras y me las llevo, ni siquiera las escondo, está escritas en mi frente: ME GUSTAN QUE LAS COSAS TENGAN SENTIDO COMPLETO
ResponderEliminarbESOTES
Agustín Garcia Calvo, por medio de Amancio Prada, me dio una lección que cuando interiorice, cambió varios de mis circuitos mentales:
ResponderEliminar"Libre te quiero, pero no mía, ni de Dios ni de nadie, ni tuya siquiera."
Tras leer este vuestro relato aplico esos versos también a las frases.
Muy bueno, besos, amiga.
Original tu puesta para este jueves... me gusto mucho la posesion de las letras
ResponderEliminarBeso
La propiedad de las palabras, yo diría que somos usufructuarios/as de las palabras; tenemos la suerte de poderlas combinar y así buscarle sus miles de sentidos.
ResponderEliminarElla siempre esta ahí, para hacernos libres.
Besos afortunados
Hola Matices,es un placer regresar ligero de equipaje a tu hermosa casa, aquí me quedo, muy agradecido, pasa buen día, besos reales...
ResponderEliminarAquello que escribimos es como los hijos. Le damos vida, pero no nos pertenece. Aquello que leemos, tampoco es nuestro, aunque parezca estar escrito expresamente para nosotros. Refleja el pensamiento de su autor y es tan nuestro como de todos aquellos lectores que tengan la misma sensación.
ResponderEliminarUn abrazo.