jueves, 19 de abril de 2012

Este jueves, relato : Una de Espias




De un tiempo a ahora Julián no se sentía igual, algo había cambiado y eso le creaba inquietud, siempre había estado muy orgulloso de ser quien era, pero últimamente sentía siempre un cosquilleo en su cogote que le disgustaba.

Recuerda su primera herramienta de trabajo, aquellos “walktalkies” por donde conectaba con Ramiro, su mejor amigo, en aquellas misiones donde sus objetivos eran espiar a la vecindad, aquel equipo tuvo un fin, todo terminó una tarde de verano cuando asomaron nariz por casa de Juanita y fueron pillados, la habían visto en paños menores. La verdad es que eso le afectó y como, ¿ehh?, pero lo peor fue la reprimenda que Ramiro recibió de sus padres y el consecuente castigo. A partir de ese momento las misiones pasaron a ser secretas y solo él las conocía.

Estudió y mucho, al final decidió ser psicólogo y es curioso nunca pensó que algún día disfrutaría tanto de su trabajo en el departamento de recursos humanos de una gran empresa. Le encantaba pasear, observar y buscar información. María era “el topo”, la recepcionista hacía las veces de contacto… se infiltraba con gran manejo y era poseedora de todos los cotilleos, que en muchos casos le sirvió para despedir a los vagos y vagas que frecuentaban las listas de absentismo… 

Su última idea fueron las cámaras, él mismo buscó los lugares donde ubicarlas, conocía perfectamente hacia donde debían ir dirigidas, su primer objetivo “la cafetería” … y la misión fue bautizada como "Operación Juanita", allí todos desnudaban su alma, contaban sus vidas, se confiaban y se relajaban, lo sabría todo... y es desde entonces que ya no es lo mismo esto de espiar para él pues "todo" incluía algo inesperado, tal vez porque ni su misión era digna del “Agente 86” o del mismísimo James Bond una vez se enteró de… Había descubierto los apelativos que le regalaban entre café y café…, siniestro, rastrero, metiche… eran gajes del oficio y así lo asumía, lo que nunca perdonó era el mote que ahora reconocía tras las risas a su paso y que sospecha iban dedicadas a él… “capitán alcahuete” eso lo atravesó como una bala perdida en todo su corazón, todo su bagaje, su experiencia, sus años dedicados a la labor humana, habían acabado con sus recursos e investigación hundidos tras un nombre “antiespia”, aquello no tenía arreglo “misión Juanita" se tornó desde ese momento como imposible y desagradable… Poco después lo llamó el director, le felicitó por su labor y por la idea de las cámaras, aunque..., hubo un aunque... sus servicios ya no eran necesarios, las políticas en labor de recursos humanos se han modernizado, y no buscamos espiar al trabajador. Sus últimas palabras fueron, "queremos fomentar el buen ambiente y la comunicación entre nuestros empleados así lograremos aumentar la producción, como verá su perfil ya no encaja..." 
Al salir de aquel despacho tuvo una sensación extraña, era como si el director despegara sus labios en una leve sonrisa dedicada a él…y entre dientes le dijera ¡Adios, Capitán Alcahuete! 

-¡él también lo sabía!...-exclamó mientras acariciaba su cogote...

Matices

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17 comentarios:

  1. Es duro cuando lo que uno sabe hacer a la perfección, pasa a ser una tarea obsoleta. Sin embargo la tarea de Julián, seguro que no es de la más preciadas. Esos apodos definen claramente los motes que se ganan aquellos que viven con las narices en sitios ajenos. Dudo que en la vida cotidiana logren desprenderse de "los gajes del oficio".
    Inquietante esa sensación de cosquilleo en su cogote...
    Muy buen relato!
    Besos al vuelo, y seguir camino lupa en mano :-)
    Gaby*

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  2. Merecido castigo, aunque confieso que el personaje ya me caía simpático!...con sus dotes naturales para el espionaje y la investigación, creo que los usó para una causa poco feliz: el espionaje de sus propios compañeros de trabajo!... triste, muy triste!
    =(

    Un abrazo juevero!

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  3. Sin pretenderlo, hemos coincidido en el tema del espionaje dentro del seno de la empresa. Me ha gustado mucho tu relato. Personajillos como este, siempre están presentes en cualquier organización empresarial. Arribistas que hacen del suminitro de información, su herramienta para ascender en el escalafón. ¡Qué asco!.
    Un abrazo.

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  4. Demasiado chafardeo, al final debía de acabar mal, y se volvió contra él, no se puede ser así, no se puede; cualquier cosa no vale para subir de categoría.
    Muy bien llevado tu relato.
    Un abrazo

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  5. él dirá que son gajes del oficio pero es que el oficio de "cotillear" aunque se disfrace de "espionaje" no deja de ser pobre oficio...
    Te fotocopio el besote ; )

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  6. Siempre hay algun personaje semejante en todas las empresas, !pobres! al final la moneda giró hacia otra mano, le estuvo bien por chafardero, el capitan alcahuete.
    Un beso.

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  7. ¡Tiene arte lo del Capitan Alcahuete!
    Pero la verdad que para semejante personajillo (parasito comun en muchas empresas) se le podrian aplicar una letania de adjetivos a cual mas chistoso.
    Un besazo

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  8. ¿El espía se hace o nace? Al "alcahuete" la vocación le venía de lejos. La psicología tiene algo de espionaje de intimidades, espiar para meterse en la vida ajena, en la de los compañeros, acaba recibiendo su misma receta. La frialdad empresarial siempre dispuesta a cambiar de métodos, caiga quien caiga, se lo merecía ese energúmeno, su secreto a voces.
    Matices, un despliegue de genialidad tu relato. Besitos.

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  9. No, si estas cosas nunca salen bien... Mucho le gustaba cotillear al mozo, toma tú y mira por dónde se tragó sus píldoras!

    Un besito, un cafelito y muchas gracias.

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  10. siempre había pensado poner en mi pueblo un lugar para las putas u otro para los putos...es este pensamiento viejo en mí...un buen día lo perfeccioné: decidí poner un tugurio para los y las gays...y ahora, en este momento, acabo de decidir que la mejor manera para que nadie sea espiado en lugar público es ir desnudo...ya no sólo se irá desnudo en esos putiferios que un día pondré, también en la consulta del médico, también en los bares...es más, en la calle ídem...creo yo que así todo el mundo se mostrará tal y como es...creo yo...el desnudo a la calle y en casa..nadie podrá espiar al otro...¿ o sí?
    medio beso.

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  11. y qué será de su vida, si todo su saber a partir de aquí quedaba " anticuado" ? bueno, siempre podría trabajar para las series de éxito de la tele

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  12. Eran mejores los "espionajes" cuando hacía pareja con Ramiro, por cierto, qué sería de él?

    Muy bueno y el capitán Alcahuete era totalmente prescindible.
    Un beso

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  13. Más que espía me suena a voyeur lo de este tipo jajaja
    Que feo ser espiado así, es como una violación a la intimidad, así que me alegra que se quedará sin empleo ;)
    Un abrazo.

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  14. Veo ese Julián como un, invento la expresión, psicópata laboral. Alguien incapaz de empatizar y convencido de una clase de superioridad sobre los trabajadores en función de su cargo. Por suerte no lo he visto salvo de refilón en mi vida laboral, pero si en la de otros.
    Por otra parte, el golpe que supone un despido debe ser casiinsuperable para un personaje de estas características.
    Besos, amiga.

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  15. Este tema de espiar a los demás ha triunfado en este jueves y yo pienso que es porque mas de uno en realidad, a veces nos hemos sentido CUCEADOS como diría Gustavo por esos que dicen ser nuestro compañeros.
    Muy bueno compi

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  16. Hola:
    Menos mal los de recursos humanos de mi empresa me tienen ahora tan, pero tan lejos que ni con las cámars de Gran Hermano me podrían filmar...uno menos de quien sospechar...
    saludos
    Wendy

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  17. La tarea de Julian son de esas tareas ingratas que bien le aprovechan a la empresa, pero cuando dejar de servir y su perfil ya esta muy comprometido con esa tarea. hombres como Julian no encajan en otra actividad dentro de la misma empresa, no les queda otra que salirse.
    Muy buen enfoque has hecho Matices en este jueves, esto del espionaje laboral es un hecho del que todos saben pero no es grato hablar.
    Abrazo

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Tu matíz...