miércoles, 11 de abril de 2012

Este jueves, relato: Colombia



Hace años que pertenezco a este lugar, aquí me bautizaron y me recibieron con cariño, desde el primer momento me gustó mi nueva ciudad. Mi estática postura se ha hecho a ella y lo que ofrezco es la recreación  fundida en frío bronce de mi silueta en curvas pronunciadas y voluptuosas; mi piel morena, brillante, tersa y mi larga melena recogida en un detalle dibujado y según dicen mi rostro que emana dulzura son parte de mi identidad.  Los años no los sufro, me cuidan, me miman, ¿mi defecto? el orgullo de ser quien soy... una bella mujer.

He sido nómada, surcadora de océanos y cielos, se de idiomas, y mi cuerpo es testigo sufridor de lo acontecido... Y ahora en mi tierra ofrezco la belleza de mi silueta a todo el que desee observarme, no es presunción mas bien es mi don pues para ello he sido creada. Los del lugar no me miran con ojos de observador artístico o de crítica mundana, a veces ni se paran, saben que estoy y que luzco para orgullo de ellos, lo que me dice que pertenezco a donde nací y es donde mis raíces han crecido, Colombia, la tierra de mi creador. Allí donde primero fui concebida en barro parido de lluvia y tierra del lugar,  moldeable al esbozo creador de sus manos;  más tarde la primera intención de ser, de negativo a positivo fundida en cera y por último, mi  personalidad  forjada a fuego en un material indestructible, eterno... he nacido para ser obra de arte, observada y admirada.

Mi nombre artístico es “Figura reclinada 92”, obra de Botero y Cartagenera,  en esta ciudad muestro mi desnudez, abierta, sincera, oronda... al sol, al frío, al baño de la luna y a quien plazca observarme, pero tengo que reconocer que son mis senos los que atraen la admiración del que viene a visitarme y es precisamente esto lo que  me ha dado vida, pues  han hecho leyenda de ellos, si los rozas con tus dedos  te daré una larga vida amorosa... Reconozco que es mi parte humana la más desgastada y la que años atrás mostraba en rubor escondido en duro  bronce, aquel que olvidé para ofrecerme y poder sentir, el calor de las caricias o el  deseo de los sueños de amor de quien me roza, y os direís ¡si no eres humana!.

- Que absurdo ¿no? fui creada para desafiar los cánones de la belleza sin grandes adornos más que mi naturalidad  y ustedes  en sus creencias me han hecho dádiva de deseos y amor... Diosa, ¿entienden?  ¿se puede ser más deseada?..., y así luzco orgullosa para vosotros que me llamáis cariñosamente "La niña Gertrudis".


Matices




Más amigos con Colombia  en EL Blog de Wendy

20 comentarios:

  1. Exuberante y dadivosa...acorde figura que bien puede emparentarse en simbología con la tierra en que se halla.

    Ingenioso giro que le has dado al tema de hoy.
    un abrazo.

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  2. Hola Matices:
    Jejejej, me recuerdas a la pasada visita de mi amado Eduardo, quien bastante que acarició los pezones de la "Niña Gertru", como le dicen en Cartagena...por algo será ;)
    Le mandaré saludos de tu parte.

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  3. Primero pensé que citabas a Bachue, abundante diosa Madre de Colombia, agua, sierpe, lujuria de selva con orquídeas, cabellera de carbón, ojos esmeralda...
    Creo que Botero se inspiró en aquella mujer mítica de los orígenes, mujer abundante la niña Gertru según hoy la llaman, según dice Wendy. Orgullo descarado de mujer generosa, plena, alegremente desnuda, me ofreces Matices a la fémina eterna y remota que en Colombia se tiende para resumir en ella esa tierra esplendorosa.
    Besitos cariñosos.

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  4. Me encantan las figuras de Botero. Esos personajes orondos, geniales y agradables. Esta "niña Gertrudis" evoca la exhuberancia de la madre naturaleza. El dato de tocarle los pechos para asegurar una feliz relación amorosa, que no conocía, me encanta y únicamente hace que recalcar las sensaciones de humanidad que esas figuras desprenden.

    Un abrazo

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  5. Preciosa obra. Este artista siempre me ha parecido genial, siempre capta la belleza -que aunque no esté en el canon arquetipo- femenina de una forma particular; pero que captan la atención de todo aquel que la observa.
    Una narración impecable llena de poesía.
    Un abrazo

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  6. ohhhhh
    ohhhhh
    y ohhhh
    dede ahora, escribiré bajo los efectos de la enfermnedad. y si no estoy enfermo, cojo la bici, doy pedales y, de repente, mantendré el manillar recto, recto hasta que la bici se dé un hostión en la primera curva. así aseguraré que estaré lesionado debido al hostión. y como estar lesionado es lo mismo que estar enfermito...seré un escritor que escribe obras de arte, oras bellas, ingeniosas, estudiadas incluso, trabajadas, sí, trabajadas sobre todo y...creo que la inspiración, a lo que veo, también...no, el también no está bien expresado...a lo que veo en la enfermedad se aviene a nosotros alguna musa más que maja...quizá una musa del tipo boteril. pero es lo mismo. con tal de que sea musa, me sirve.
    lo dicho, nieves, escribiré para crear escritos apetecibles desde la enfermedad...
    medio beso.

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  7. Genial Botero y genial tu historia y "la niña Gertru" impresionante...
    exhuberante,descarada y emanando vida, fecundidad y alegría.
    Un beso

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  8. Desde una sensibilidad desbordante, desde un amor a el arte elegiste un artista y una obra para hermanar a los hombres, muy por encima de los países. Has concedido vida a lo inerte Muy inteligente tu entrada Matices

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  9. Bella entrada como bella es esta escultura, un derroche en todos los sentidos, explendidas redondeces exhibidas con gran gusto.
    Un abrazo.

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  10. Un bello relato. Botero es un representante del arte colombiano. Figuras abundantes y sensuales.
    Un beso

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  11. Hace unos días tuve ocasión de ver la "Botero" que hay en el aeropuerto de Barajas.
    Coincido en tu apreciación sobre la Niña Gertrudis, con esa gracia y encanto que sabe darle ese artista.
    Besos, amiga.

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  12. OJITO Y AL PARCHE MATICES!!!
    TIENES UN REGALITO EN MI BLOG, LO VERÁS EL LUNES, NO FALLES.

    !Ah! bellísima obra de Javier en tu cabecera.

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  13. Hola Matices! que interesante fue internarse en tu relato, pues, fue como recorrer un camino de intriga hasta descubrir en el final un bellísimo destino! Otro llegar a Colombia desde el arte, desde la voz de una obra de un gran artista colombiano. Me encantó!

    Seguro que nos hemos cruzado montones de veces (hablando de caminos), pero estoy casi segura que nos hemos visto en spaces, pues de allí vengo, hace años, luego de el obligatorio exilio, y después de dudarlo un poco, me instalé aquí, donde enhebro letras y pinceladas. Así que una tacita de café por el reencuentro y nos seguimos viendo!
    Besitos al vuelo!
    Gaby*

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  14. Le has puesto voz, sentimiento y emoción de sobra a la niña Gertru, exhuberante femina, desbordante y generosa en carnes, femeneidad y paisaje como el sitio donde enraiza. Me ha encantado esta particular visión de Colombia Matices, te dejo un fuerte abrazo

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  15. Todo un simbolo, Botero, llevando Colombia por todo el mundo y demostrando como lo no considerado estetico puede ser mas bello aun.
    Un beso

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  16. Tu historia es maravillosa y esa imagen me dejó impactada, quizás porque está completamente fuera del canón de belleza actual. Me encanta Botero, y toda su obra.
    Un placer leerte Matices.
    Besitos :)

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  17. Un original relato (al igual que las obras de Botero) que nos adentra, tras la personificación de "la niña Gertrudis", en sus pensamientos y su manera de ver, desde el otro lado, como la contemplan los viandantes. Ágil y entretenido. Un beso.

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  18. Excelente planteo para un jueves con aroma a café. Me encantó!

    besos y muchos abrazos.

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  19. Me encanta Botero y todos sus gorditos y gorditas. No conocía esta niña Gertrudis, me gustó mucho, me encantaría que hubiese una figura de él en mi ciudad.
    Me gusta el enfoque que le diste a tu historia. Besitos.

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  20. en mi ciudad (bueno no la actual XP) tenemos también un cachito de colombia, un pedacito de botero, otra gordita que atrapa todas las miradas. Precioso post ; )
    Besote

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