jueves, 9 de agosto de 2012

Este jueves, relatos: Recuerdos, sentimientos, sueños



Luisa se quedaba con los sueños agradables, los guardaba con celo y los  rememoraba cuando necesitaba alegrar el espíritu y olvidar...  Navegaba en un interior complicado que pocos entendían, rebelde ante los acontecimientos y cobarde ante las acciones, así era ella... 
Soñaba en una tarde de mayo, un día de celebraciones y fiesta familiar. Ella era la mayor de todos los niños que allí se encontraban, cuidaba de los pequeños en la alberca de la finca, baños, risas y juegos, mientras los mayores disfrutaban de su fiesta... Poco a poco, los niños fueron desapareciendo en busca del jolgorio y sin darse cuenta se quedó sola. No vio llegar al desconocido, él se sentó en su toalla y cuando salió de la alberca ella lo miró, tenía frío y quería secarse. Él sonrió y le dijo que fuera  a por ella… No sentía miedo, ¿a qué debía tenérselo? Algo llamó su atención, aunque los malos presagios no son cosa de niños. De lo que allí aconteció no recuerda nada más, hay un vacío ante eso y el secreto...
–Nunca cuentes nada, es nuestro secreto –esas fueron las palabras. Lo único que recuerda. El  camino árido y seco hasta el cortijo, con su toalla al cuerpo y los mayores riendo, reían tan fuerte… Su madre reparó en sus pies descalzos y le recriminó: ¡eres un desastre!, a la vez que enfilaba el camino hacia la alberca para buscar sus zapatillas, no le quitó la vista hasta que la vio desaparecer entre los altos y orgullosos girasoles. Una pregunta la machacaba por dentro: ¿seguirá allí? 
En aquel pequeño espacio de tiempo, que se eternizó, su madre salió con su sonrisa enseñándole las zapatillas en alto. Eso la tranquilizó, no lo había visto...
Cuando despertaba, las ventanas se convertían en las aliadas de su secreto y el miedo su amigo. Nada contaba, nada decía…, ¡cuántas veces lo intentó! Lo necesitaba tanto y, sin embargo, no tenía nada que contar, los recuerdos no existían... En su mente de niña el secreto se hizo más fuerte, aún hoy solo tiene la inquietud que le provoca el miedo a lo desconocido, no sabe si realmente ocurrió. Luisa tenía once años y sus sueños son siempre buenos...
Matices

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24 comentarios:

  1. En la mente de la niña se creó el bloqueo después del horror, una laguna, un pozo negro esos momentos. Tenía que seguir viviendo y crecer.
    ¿Olvidó? No es cierto, aún lo recuerda.
    A ese tipo de actos abominables cometidos en niños o niñas, los llamo el peor de los crímenes.
    Matices, nos has traído un recuerdo imborrable y terrible, pensar que no es la única esa niña, esa mujer, me produce una rabia incontenible.
    Besito triste.

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  2. A Veces el miedo a no recordar hace que no recordemos todo, sólo algún detalle como testigo de que algo pasó.
    Un besito.

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  3. Se recuerda, aunque es cierto que salta un mecanismo de defensa que intenta bloquear el recuerdo e incluso a veces te llegas a preguntar si pasó realmente.
    Muy triste, pero ahí está.
    Un beso

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  4. yo tengo igualmente clavada una pesadilla, fue el dia que murió un tio mío, yo tendría 6 años y el concepto muerte me sobrepasaba. Aún tengo ese sueño presente en mi memoria

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  5. La niña y el secreto que guardaba celosamente, y la duda sobre la veracidad de lo ocurrido. Los traumas a veces quedan bloqueados como defensa para poder seguir adelante. Lo que duele y no se puede expresar mejor guardarlo en la zona del olvido.

    Un beso.

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  6. Es un sistema de defensa que creó y así olvidar todo lo sucedido, gracias a eso pudo sobrevivir.
    Muy bien explicado
    Un abrazo

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  7. Recordar... claro que lo recuerda pues el recuerdo no esta solo en la mente que quizás no quiere recordar sino también en las sensaciones ese miedo...
    que horror

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  8. Malnacido el que perturbe a un niño en su inocencia!...quizás la manera de suavizar el dolor sea impedirse recordar...ojalá le sirva esa argucia que su mente logró armar para intentar escapar.
    Triste historia.

    Un abrazo

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  9. Una defensa, un escape, como taparse los oídos y cerrar los ojos ... eso es ese agujero negro que tiene Luisa en su pensamiento. Si no hay recuerdo no hay dolor. No sé cuanto tiempo puede mantenerse sellada la entrada a ese recuerdo ... tal vez para siempre, tal vez no.
    Que pena tan grande. Como alguien puede hacerle algo asi a un niño? No entiendo.
    un beso

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  10. Es un mecanismo de defensa, el que opera en nuestra mente tildando algún recuerdo funesto. En definitiva, la salva de algo traumatizante, cargar con un recuerdo de esa índole no puede ser más que doloroso y frustrante. La niña queda resguardada de ese "instante" penoso... pero sabe íntimamente, que hay un hueco que debe quedar allí, enterrado en la arena.
    Da chuchitos tu historia, una narración muy bien llevada de una realidad lamentable.
    Besitos al vuelo:
    Gaby*

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  11. Esos recuerdos no deberían de existir, pero lo cierto que se llevan toda la vida y salen a la luz de su dolor cada vez que alguna situación la haga ir por los laberintos que tienen el peso de ser resueltos, para vivir libremente.

    Excelente texto.

    Un abrazo.

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  12. Un tema terrible tocado con una sensibilidad grande como es la tuya.
    Malnacidos los que dañen la inocencia de un niño.
    Un abrazo.

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  13. El mecanismo freudiano de la represión surtió efecto ¿por cuanto tiempo? ¿Alguna vez dejará de soñar sueños agradables y volvera a la tortura de recordar?
    Así es la vida y tu relato que nos traes del 10.
    Un beso y gracias por estar.

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  14. Interesante la incertidumbre que generas el relato, que resulta muy efectiva porque genera dudas en el lector. ¿realmente ocurrió?, ¿lo soño?, ¿ocurrió y la mente lo convirtió en sueño?, ¿mecanismo de defensa?... Me gustan los relatos que "obligan" a pensar.
    Un saludo,
    Ramón Alcaraz

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  15. Duro relato narrado con una gran sensibilidad. Los horrores mas intensos se esconden en el fondo de nuestro yo y no los dejamos salir, así van destrozándolo por dentro. Si un día salen a la superficie es como liberarse de las cadenas de un esclavo. Me ha encantado. Besos.

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  16. Aquella niña al salir de la alberca no sintió miedo de aquel hombre porque lo conocía, era alguien familiar y cercano a ella, por eso ella no desconfió de él. Solo acertó al olvidar el lamentable secreto.

    Una historia muy bien contada.

    Un abrazo

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  17. Ayer en mi recorrida juevera, quiso el destino que no pasara por aquí...

    Mejor. Lo leí hoy, con mi mente despierta y clara y lo pude apreciar en su calidad y profundidad.

    Muy buena descripción de esta negadora, que se protege y que solo ganará por fin cuando pierda todos sus reparos y encare la verdad. Sólo así será libre. Digo, me parece...

    Un relato que profundiza con una levedad que nos lleva hacia lo más hondo del dolor. Muy logrado.

    besos y abrazos jueveros, querida Nieves.

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  18. Un relato real y conmovedor;
    y pensar que hay secretos en el corazón de muchas niñas, que quedan plasmados para toda su vida... reserva responsable de sus miedos, de sus inseguridades, de su inestabilidad en la vida adulta.
    Un bellisimo relato.
    Recibe mi saludo.
    Anna J.R.

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  19. Tu relato me gustó mucho Matices. Experiencia muy dolorosa (los hechos y el bloqueo)... La narras sutilmente, apenas uns pinceladas, unos matices que ensombrecen rincones de esos sueños buenos que iluminan los días de la protagonista cuando acude a ellos. Quizás algún día llegué a despertar en un sueñio y recordar.
    Un abrazo

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  20. Tremendo relato, me deja sin muchas palabras para decir.
    Hay miles de Luisas en este mundo lamentablemente, es un mal que no se puede entender pero pasa más de lo que pensamos.
    Y es cierto que esos momentos muchas veces quedan en blanco, es mejor así, si queremos seguir viviendo.
    Un abrazo enorme.

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  21. Jolín Matices, vaya tema traes ... Duro, terrible. la expresión "será nuestro secreto" siempre tiene se toque siniestro. Habría que advertir a los hijos contra ella.
    Ojalá Luisa conserve siempre los sueños agradables y olvide ese momento.
    Muy bueno. Besos.

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  22. Verdaderamente tu relato es una joya, no solo es la sensibilidad con la que abordas un tema tan complicado, es como en el secreto de Luisa, en su silencio se acumulan todos los gritos del horror, de la indignación y en esta reveldía que nos invade a todos al leerlo, un once sobre diez sin ninguna duda, y sigues siendo tú, solo que estás superando la vergüenza de escribir, por favor niña, escribe, escribe, escribe sin parar y sin pararte tanto a ver si vale o no vale, creeme, VALE!, con tu permiso me lo llevo, jejeje, lo siento, lo se, las confianzas dan asco!!!, miles de besosssssssssss

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  23. No entiendo como es que no te leí la semana pasada, a veces me pasa, yo creo que es el mismo dibujo el que me despista, o que yo no estoy todo lo centrada que debería, lo siento Matices, vine a leer Vuelo, pero las primeras letras de este relato no me sonaron, antes de seguir leyendo fui a mirar los comentarios y no me vi, entonces es cuando te he leído, como me gusta hacerlo, con calma.
    Es un relato crudo, pero narrado de forma magistral, es un tema que detesto, me pongo mala cuando leo cualquier tipo de abusos en niños, soy muy pacifista, pero con estos sujetos, yo no tendría piedad ninguna. Menos mal que la memoria es bastante selectiva, aunque creo que sucesos de esa índole, son difíciles de borrar en su totalidad, pero al menos se van difuminando lentamente.
    Genial Matices. Un beso y de nuevo mil disculpas.

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  24. Secretos....Todos guardamos alguno dentro d nosotros,si son malos quisiéramos poderlo olvidar,si es agradable, quisiéramos gritarlo al mundo entero.Pero es un secreto.....
    Feliz domingo

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Tu matíz...